lunes, junio 20

Detalles... es solo cuestión de detalles...

Estando a punto de terminar una pintura que tomó muchísimas tardes de mi verano, me di cuenta de que le faltaba algo... pero ¿que era?, todo parecía perfecto, solo un toque, el ultimo toque... pero ¿que era?
Decidí dejar de trabajar esa tarde, y despejar mi mente para verlo más claro la mañana siguiente... y la siguiente, y la siguiente... pero no estaba !!!!





Pensando, pensando, ¿que le falta? ¡que la falta!, después de muchos cafés, y deliberaciones, me di cuenta de algo... lo que le faltaba a mi pintura, y a mi vida en general...
Detalles, y es que son esas pequeñas marcas casi insignificantes, lo que hacen de un día un buen día, un lindo detalle, que te sonrían al atenderte en un tienda, que te ayuden al bajar del bus, que el señor gruñón al que le compras el desayuno te despida con un "que tenga buen día", esas pequeñas cosas hacen grandes cambios en el día con día.

Y es que eso ya no lo vemos últimamente, el romanticismo se ha ido extinguiendo de a poco, ahora los hombres creen que ser tiernos, es ser débiles, ya son pocas las que reciben flores solo por que si, si no es tu cumpleaños, o aniversario (si es que recuerdan su aniversario)
Tan fácil de ejemplificar como los cambios de vocabulario usados para "demostrar cariño", ahora no somos bonitas, somos sexys; ahora no somos lindas, solo nos vemos bien; ya no escuchamos frases elaboradas;
"Las rosas son rojas
las violetas moradas..." 
No para nada, ahora un te quiero basta.
Y no estoy diciendo que esto se solo culpa de ellos, si no de nosotras también que dejamos que los caballeros desaparecieran de la faz de la tierra, y es que no nos gustan los hombres "cursis", ¡que va! sabemos que amamos las cursilerias (obviamente todo con medida), no es lo mismo regalar una rosa, solo por que se le ocurrió, que llegar con tres docenas, hay que saber distinguir entre lo tierno... y lo enfermo...
Y aunque no lo parezca esos detalles, hacen grandes cambios, y podría firmarlo ante notario si me lo pidieran, por que despertar cada mañana y ver en el espejo el reflejo de lo que queremos ser: alguien que le guste a nosotras mismas, y claro que vuelva loca a nuestra pareja, pero si no sabemos lo que la pareja en cuestión piensa, solo nos quedaremos pensando en lo que no le gusta y toda la imagen del espejo se convierte en una borrosa y molesta masa amorfa que ni nosotras le hallamos pies ni cabeza.


Y lo malo de que las mujeres seamos TAN detallistas (por que lo somos más que los hombres) es que cada palabra que salga de la boca del ente amado, será siempre recodada, sea buena o sea mala...
que quiero decir con esto, pues que si alguna vez nuestro tipo nos dice, nunca me han gustado las mujeres de ojos oscuros... y tu siempre has creído que tus ojos color miel, son más bien cafés, es una ofensa imperdonable!!! algo que por más que queramos nunca vamos a olvidar, así tengamos la autoestima más alta que Angelina Jolie, nunca podremos vernos al espejo de nuevo son pensar al menos por un segundo que tienen de malo nuestros ojos oscuros...

A todo esto mi pintura aún está por terminarse, pero primero quiero pintarle los detalles a mi vida personal, y tal vez después podré ver lo que le falta a mi paisaje...

Gatita pensando, besitos de colores...

2 comentarios:

Jo Grass dijo...

Qué buena tu reflexión!!! Yo soy una amante incondicional de los detalles, tanto que a veces olvido la cuestión principal.
Besos

Paty.sophia dijo...

ja ja me alegro que tu si logres dar ese toque magico a cada día, lo principal no siempre es tan principal besitos! =D